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Viernes, 03 de Febrero de 2012 11:04 |
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No al “Outsourcing”
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Editorial El Vocero Hispano
En el año 2005 el escritor Thomas L. Friedman escribió un libro titulado “The World is Flat” ( “El Mundo es Plano”), en el que sacó a luz pública una nueva estrategia de las corporaciones para ahorrar dinero en el pago de empleados, algo que hoy se conoce hoy con el nombre de “Outsourcing”.
En libro Friedman describió su visita en Bangalore, India a una nueva modalidad de empresa que comenzaba a proliferar en ese país y que se conoce como “Call Center”. Explicaba el autor que los norteamericanos no sabían que cuando llamaban a su compañía de servicio telefónico o a su banco, quien le respondía el teléfono no se encontraba ni en Nueva York, ni California ni en ningún otro lugar de la geografía americana, sino en la India. Los Call Center son oficinas con sofisticados sistemas de teléfonos y con personal entrenado en responder llamadas en inglés, que ofrecen a las corporaciones los servicios de “Costumer Service” (Servicio al cliente), a un precio varias veces mas barato que si pagaran a empleados norteamericanos. Desde hace ya muchos años una cantidad considerable de corporaciones norteamericanas utilizan ese servicio para reducir sus costos operativos. Con ello dejan a miles norteamericanos sin trabajo sin darse cuenta o, sin tomar en cuenta, que esos desempleados pueden ser sus clientes y al perder sus empleos dejarán de comprara sus productos. Nadie puede impedirle a esas corporaciones que hagan lo que consideren apropiado para mejorar sus rendimientos, pero el gobierno tiene el deber de proteger a todos los norteamericanos, a los trabajadores y a la empresas, y tiene el derecho de reservar los incentivos fiscales para las corporaciones que considera que contribuyen al equilibrio social y el mejoramiento de la economía. El presidente Barack Obama, en su visita a Detroit la semana pasada habló sobre el asunto, y este pasado miércoles el vicepresidente Joe Biden en su visita a Grand Rapids abundó sobre el tema. Ambos dijeron que el gobierno federal buscará eliminar los incentivos fiscales para aquellas empresas que utilizan el outsourcing e incrementarlos para los que contratan a trabajadores norteamericanos. Creemos que esa es una decisión correcta y esperamos que los legisladores republicanos la apoyen en coherencia con el patriotismo que repetidamente enarbolan en sus campañas políticas.
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