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En los Estados Unidos TODOS los trabajadores, incluyendo aquellos que son indocumentados y están trabajando con documentos falsos, tienen derechos bajo la ley. Desafortunadamente, muchos de esos trabajadores creen que están a la merced del patrón o supervisor y que tienen que aceptar lo que se les da en términos de salario o pago por hora, las condiciones de trabajo que tienen que aguantar y hasta la discriminación que sufren por parte de sus supervisores.
La verdad es que la ley que regula a los patrones en todo, desde el salario mínimo que están obligados a pagar a cada trabajador hasta las leyes contra la discriminación, es para la protección de todos los trabajadores, incluyendo a quienes son trabajadores indocumentados. Por ejemplo, el Acta de Normas Justas del Trabajo es una ley federal que requiere que los patrones paguen a sus trabajadores un salario mínimo por cada hora trabajada y una proporción de tiempo extra de uno y medio por la tarifa de pago regular por cada hora trabajada por cada empleado después de las primeras cuarenta horas en una semana. Esta ley federal ha estado en efecto desde 1938 y los tribunales desde ese entonces han acordado que los trabajadores indocumentados tienen derecho a la misma protección bajo la ley que los ciudadanos estadounidenses. Esto significa que aunque un trabajador indocumentado ha estado trabajando para una compañía usando documentos falsos desde el primer día de trabajo, el empleador aun tiene la obligación bajo la ley de pagarle un salario mínimo por cada hora trabajada y una tasa de tiempo y medio extra por aquellas horas trabajadas en exceso de cuarenta horas a la semana. Desafortunadamente, aun cuando yo les digo a mis clientes que tienen estos derechos bajo la ley, muchos continúan dudando en reclamar dichos derechos porque tienen miedo de que los despidan. Muchas veces su patrón o supervisor, sabiendo que son indocumentados ya sea porque el trabajador fue honesto con ellos cuando solicitó trabajo por primera vez o porque el patrón o supervisor le vendió los documentos que ahora usan para trabajar, o de alguna manera se han dado cuenta de su situación legal, los amenazan con despedirlos o hacer que los deporten. Lo que cada trabajador indocumentado debe saber es que el Acta de Normas Justas del Trabajo también ofrece una protección contra este tipo de acoso y retaliación. La ley específicamente señala que es contra la ley que un empleador despida a un trabajador o que discrimine de cualquier manera contra un trabajador que ha entablado una queja o demanda por alguna violación de la ley o que ha testificado o va a testificar en una audiencia de la queja o demanda. Esto significa que un empleador, NO PUEDE, ya sea directa o indirectamente a través de sus supervisores, amenazar a un trabajador con un despido del empleo o acosarlos de cualquier manera porque el trabajador ha buscado la protección de sus derechos bajo la ley aunque sea indocumentado. Muchos tribunales a lo largo del país han ofrecido protección a los trabajadores indocumentados contra el acoso por los empleadores como cuando el abogado del patrón le pregunta a un trabajador su estado legal durante una entrevista formal. De hecho, el Tribunal federal del Distrito del Oeste de Michigan ha emitido dos órdenes protectoras en casos entablados bajo el Acta de Normas Justas del Trabajo para proteger a los trabajadores del acoso por el patrón. En el caso de Martha Galaviz-Zamora vs. Brady Farms, Inc. El juez decidió que los abogados de la compañía NO podían preguntar a los trabajadores que estaban entablando la demanda nada sobre “Declaración de Impuestos Federales, Estatales, o Locales; formas Federales, Estatales, o Locales W-2 o 1099 de todas sus identidades. Todos los documentos de identificación e información con respecto al estatus del trabajador, estatus de extranjero, tarjetas de seguro social, visas, origen nacional e identificaciones extranjeras. Cada fecha y hora que los Demandantes han cruzado la frontera de Estados Unidos/México, incluyendo cualquier visa o sello de pasaporte que muestre estos cruces de la frontera; y Cualquier documento o información que ayude al descubrimiento del estatus migratorio del Demandante”. Básicamente, el juez estuvo de acuerdo con muchos otros tribunales a lo largo del país que han señalado que el estado migratorio de una persona no es relevante o importante en un caso que se da bajo el Acta de Normas Justas del Trabajo y que un empleador no le puede preguntar a un trabajador nada que pueda proveer información sobre si el trabajador estaba trabajando legalmente en los Estados Unidos. Más recientemente, en el caso de Juan Pacheco vs. Boar’s Head Provisions Co. Inc., el juez emitió una orden de protección personal prohibiendo a los abogados de la Compañía que preguntaran sobre “el estatus migratorio pasado o presente de cualquiera de los demandantes o el punto sobre el derecho legal de cualquiera de los demandantes a ser contratados bajo la ley de los Estados Unidos … el supuesto uso de los demandantes de nombres falsos, documentos de identificación, o alias en previos empleos.” Estos dos casos muestran que los tribunales federales están conscientes del posible acoso que los trabajadores indocumentados pueden sufrir en manos de los patrones cuando los trabajadores deciden ejercer sus derechos bajo la ley y están dispuestos a proteger a estos trabajadores cuando es necesario. Mi Consejo: Ningún trabajador que sienta que sus derechos han sido violados en cualquier forma debe de tener miedo de hablar y ser escuchado en los tribunales de este gran país porque la ley realmente es imparcial, no muestra favoritismo y protege a todos los trabajadores.
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