Bienvenido a EL Vocero Hispano
Viernes, 28 de Octubre de 2011 08:50    PDF Imprimir E-mail
Por qué insisto en la Inmigración
Artículos de Ramón Peralta

Por Ramón Peralta

Por una u otra razón todos somos inmigrantes. Unos llegaron aquí directo de otras tierras con los plenos derechos de ciudadanos, pero por razones de etnia, color de la piel u otras características son considerados extraños. Otros obtuvieron su residencia legal y después de pasado un tiempo se hicieron ciudadanos, viven el sueño americano, pero como quiera son extraños. Hubo quienes vinieron con visas de paseo y luego se las ingeniaron para convertirse en legales y  dieron el paso hacia la ciudadanía. Ciudadanos también éstos, tampoco dejaron de ser vistos como extraños. También otros, que usando el camino abiertamente ilegal, supieron maniobrar y llegaron a obtener los medios de legalizarse. A pesar de eso, la seña de extraños no se les quitó. De manera que, no importa los medios que se hayan usado, el sambenito de inmigrantes no nos lo quita nadie, ya que, el derecho adquirido no borra las señas de ser extraño.
A pesar de eso, no son pocos los extraños ya establecidos que se consideran “nativos” y adoptan posiciones frente a la inmigración más radicales que los mismos nativos. Estos quieren ser, como dice el dicho: “Más papistas que el Papa”.  Ponen sus historias como si hubiesen sido los primeros colonizadores. Denigran a los que no aprenden el idioma y ponen como verdad, la mentira de que sus antepasados se integraron y asimilaron a la cultura americana una vez pisaron tierra. Esa mentira la exponen en los medios a contrapelo de la verdad de la historia: sus antepasados llegaron aquí como los que están llegando hoy y fueron rechazados y se negaron aprender la nueva lengua.
Hay otros, que emborrachados por sus éxitos, desprecian a los que se han quedado abajo y no les importa un bledo la suerte de estos. Muestran silencio y se hacen los desentendidos ante las desgracias que hoy sufren millones de sus congéneres. Son los que dicen: lo que no me toca a mi nada me importa.
Viven exhibiéndose como los campeones de la cultura hispana, olvidándose que la base de la cultura es el hombre mismo. Ese hombre que recoge las frutas; que limpia los baños y arregla las camas en los hoteles; que pone los blocks y el cemento en las construcciones. Ese mismo que hoy es acarreado por la mano de la arbitrariedad y puesto en una celda sin tiempo por el delito de venir a estas tierras en busca de mejor suerte. Se les condena porque quiso recuperar el derecho a la vida.
Esos hombres y mujeres que hoy son apresados, muchas veces de manera indefinida, y deportados, en su mayoría son hispanos. Según un estudio del Instituto Warren con cede en Washington, de los 395,906 extranjeros deportados durante este año, el 93 por ciento son hispanos.
De manera que, el peso de los apresamientos y deportaciones cae sobre miembros de nuestra comunidad. De los detenidos, pocos son los que tienen la suerte de que un juez oiga sus casos. Del 54% que se pone en espera de un juez, solo el 24% lo logra. Pocos de esos pueden recibir atenciones de abogados expertos en la materia y solo un 2% logra revertir una orden de deportación.
La arbitrariedad usada en los mecanismos de deportación es tan rampante y carente de los mínimos requisitos del derecho, que se ha llevado por delante cerca de 3,600  ciudadanos americanos, es decir, de niños nacidos aquí y que por derecho tenían los atributos de ciudadanos.
Según los resultados de ese estudio, está claro que las deportaciones  constituyen un asunto de primer orden en la comunidad hispana y que no debe soslayarse por el hecho de que toca al sector menos afortunado de ésta.
Ahora mismo, la inmigración y los efectos colaterales de ésta deben ser asumidos por cada hispano como un hecho político de prioridad ante cualquier otro. Constituye una afrenta moral dar la espalda a esos hombres y mujeres que hoy sufren  abusos y  arbitrariedades por parte de los que creen, que el hecho de ser ilegal da lugar al despojo de los derechos. El ilegal tiene derechos. Derecho a ser tratado como persona. Derecho a ser oído por un juez. Derecho a la asesoría legal.
No podemos hacernos los indiferentes ante la penosa situación que hoy enfrentan muchos de nuestros conciudadanos. Los que tenemos derecho al voto, debemos hacer ver a los políticos, que hoy promueven las arbitrariedades,  que no pasaremos por alto sus acciones y que el castigo del voto les espera. La solidaridad con los que sufren, es un asunto moral de primer orden. No otra es la razón de mi insistencia sobre el tema.


 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Your are currently browsing this site with Internet Explorer 6 (IE6).

Your current web browser must be updated to version 7 of Internet Explorer (IE7) to take advantage of all of template's capabilities.

Why should I upgrade to Internet Explorer 7? Microsoft has redesigned Internet Explorer from the ground up, with better security, new capabilities, and a whole new interface. Many changes resulted from the feedback of millions of users who tested prerelease versions of the new browser. The most compelling reason to upgrade is the improved security. The Internet of today is not the Internet of five years ago. There are dangers that simply didn't exist back in 2001, when Internet Explorer 6 was released to the world. Internet Explorer 7 makes surfing the web fundamentally safer by offering greater protection against viruses, spyware, and other online risks.

Get free downloads for Internet Explorer 7, including recommended updates as they become available. To download Internet Explorer 7 in the language of your choice, please visit the Internet Explorer 7 worldwide page.