|
Washington, 11 nov (EFE).- General Motors (GM) llamará a revisión 13.780
automóviles de sus marcas de la gama alta Buick y Cadillac por un
defecto en sus sistemas eléctricos mientras que el Grupo Chrysler hará
lo propio con otros 16.229 todoterrenos Jeep Liberty por problemas con
el limpiaparabrisas.
En el caso de los vehículos de GM, el
cable del alternador está en contacto con la línea de regreso del
sistema de dirección asistida lo que puede causar la pérdida de fluido
de la dirección.
GM señaló en documentos presentados ante la
Administración Nacional de Seguridad en la Carretera (NHTSA, por su
sigla en inglés) que el escape del fluido a su vez puede causar la
pérdida de la dirección asistida, aumentando el riesgo de un accidente, e
incendios en el compartimento del motor.
El defecto afecta a los modelos Buick Lucerne y Cadillac DTS, ambos de los años 2010 y 2011 y dotados con motores en V8.
Por su parte, el problema en los Jeep Liberty 2008 se centra en
motores del limpiaparabrisas que contienen un exceso de adhesivo lo que
puede permitir la entrada de agua y su mal funcionamiento.
Ambos fabricantes han señalado que próximamente contactarán a los
propietarios de los vehículos afectados para solucionar los defectos.
EFE
|