|
Dos jóvenes de origen hispano, que bien pueden ser señalados como buenos ejemplos de lo que debe ser nuestra juventud, murieron el pasado martes en un accidente de trabajo en el área de Middleville, que debía ser investigado. Víctor Pérez, de 18 años de edad y Francisco Martínez, de 17, limpiaban un silo de la empresa Yankee Spring Dairy Farm y misteriosamente nunca pudieron salir. Se sabe que el silo estaba sucio de sustancias tóxicas, por lo que las autoridades deben esclarecer el suceso y no dar el caso por cerrado como si se tratara de un simple hecho trágico casual.
Se trata de la pérdida de dos vidas humanas con todo un futuro por andar. Víctor Pérez, recién se había graduado de la High School, y Francisco Martínez tenía apenas dos meses que había arribado al país animado por el sueño de un mejor futuro. Cuando los reporteros de El Vocero Hispano fueron a recoger información sobre el trágico suceso en el lugar se encontraron con una extraña actitud de parte de las autoridades del condado de Barry. Un oficial dijo a los reporteros que no “querían a la prensa involucrada en el asunto”. Los padres de las víctimas, quienes también trabajan para la Yankee Spring Dairy Farm, merecen una actitud más franca y abierta de la empresa y de las autoridades, merecen una explicación convincente, que pueda por lo menos sacarlos de la incertidumbre. Al día siguiente del trágico accidente, empleados de la compañía fueron vistos y fotografiados por nuestros periodistas cortando en pedazos y limpiando el silo donde murieron los jóvenes. No sabemos si las autoridades del condado ya habían examinado o no el recipiente, como es requerido con todo lo que signifique evidencia, pero esperamos que si, porque de lo contrario se estaría edificando una mala sospecha. Nos unimos al dolor de las familias Pérez y Martínez y le rogamos a las autoridades actuar con más respecto ante el dolor de estas.
|