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México, 6 sep (EFE).- La brutal masacre de 72 inmigrantes a manos
del cártel de los Zetas evidencia que México se ha convertido en "un
pueblo corrupto y asesino", acusó hoy la Iglesia católica en el
editorial de su semanario digital "Desde la fe".
"Somos un pueblo
generoso y hospitalario, sin duda, pero también
nos estamos dando cuenta con asombro y vergüenza que nos hemos
convertido en un pueblo corrupto y asesino", apuntó el texto,
firmado por la Archidiócesis primada de México.
El editorial
afirma que "esta tragedia no es nueva" pero que ha
puesto sobre la mesa "lo que está sucediendo a diario" con relación
al maltrato a inmigrantes centroamericanos y sudamericanos que
buscan alcanzar Estados Unidos.
Los 72 inmigrantes asesinados en
Tamaulipas (norte del país),
centro y sudamericanos, eran al parecer indocumentados y fueron
coartados por los narcotraficantes para unirse a sus filas como
sicarios. Ante su negativa, los asesinaron, agregó.
El maltrato a
este colectivo comienza por la Policía y las
autoridades migratorias, afirma la archidiócesis. Sigue con las
bandas criminales, "ante la indiferencia o complicidad de los malos
y corruptos funcionarios".
Con base a cifras de organizaciones de
apoyo a los
indocumentados, el texto habla de hasta 200 inmigrantes muertos cada
mes por causa del crimen organizado "sin que las familias puedan
reclamar sus cuerpos".
"Las bandas criminales dedicadas al
tráfico ilícito de personas
están allí, sin que la autoridad aplique la justicia y sin que nadie
les impida sus grandes y sucios negocios extorsionando y asesinando
a diario", señala.
"Desafortunadamente nos damos cuenta que somos
un país que grita
mucho para exigir que nuestros hermanos mexicanos sean respetados en
Estados Unidos, pero poco o nada hacemos para respetar y cuidar a
quienes transitan en iguales o peores condiciones a lo largo de
nuestra país", continúa.
Cada año, cerca de 300.000
centroamericanos cruzan la frontera
mexicana ilegalmente para dirigirse, en su mayoría, a Estados
Unidos.
Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH), el
número de inmigrantes secuestrados en México para pedir un rescate
por ellos podría haber ascendido a 18.000 personas durante 2009. EFE
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