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Tegucigalpa, 5 sep (EFE).- La Policía de Honduras detuvo hoy a 15
personas que protestaban en la Universidad Nacional Autónoma desde
abril pasado, por el despido de más de un centenar de trabajadores,
de los que algunos han sido reintegrados.
El ministro hondureño de Seguridad, Óscar Álvarez, dijo a
periodistas que el desalojo y detención se hizo en cumplimiento a
una orden del Juzgado de Letras de lo Penal de Tegucigalpa, junto
con representantes del Ministerio Público, el poder judicial, Cuerpo
de Bomberos y Cruz Roja hondureña.
Agregó que mediante la orden judicial, suscrita por la juez Laura
Casco, se dicta orden de captura contra 22 personas acusadas por los
delitos de "sedición, daños agravados y usurpación en perjuicio de
la Universidad Nacional Autónoma de Honduras" (Unah).
La mayoría de las 15 personas detenidas son guardias de
seguridad, a quienes se les incautó unos nueve revólveres y once
escopetas, según el ministro de Seguridad, quien afirmó que se trata
de armas oficiales registradas.
El alto funcionario dijo que se ha procedido a limpiar de llantas
quemadas y otro tipo de basura el interior de la Unah, donde estaba
previsto que mañana iniciarán las clases del tercer y último período
académico del año.
La rectora de la Unah, Julieta Castellanos, indicó a periodistas
que de las recomendaciones que den las autoridades judiciales y la
Policía se determinará si las clases inician mañana o no.
Durante la toma de la Unah por sindicalistas también ha habido
algunos en huelga de hambre, de los que solamente habían quedado
tres, según indicó a periodistas la pariente de uno de ellos.
Castellanos afirmó que las autoridades de la Unah habían sido
alertadas de que los manifestantes tenían previsto para mañana
causar destrozos en edificios que están siendo remodelados, por lo
que se alertó a la Fiscalía.
Los manifestantes, según la rectora, son algunos empleados de
poco nivel y dirigentes del Sindicato de la Unah "que habían perdido
todo el apoyo de los trabajadores internamente", porque no
compartían las acciones violentas que han venido ejecutando.
"El Estado ha procedido a recuperar el espacio físico de nuestro
institución", acotó la rectora de la Unah.
Las autoridades universitarias impulsan un proyecto de reformas
que un sector del sindicato rechaza porque suponen, entre otras
cosas, el fin de la corrupción en la principal casa de estudios del
país, según Julieta Castellanos.
El ministro de Seguridad dijo que compañías de seguridad
permanentes van a cuidar este centro universitario.
Según Álvarez, varios de los edificios se encuentran "en estado
calamitoso" porque los manifestantes "dejaron un total desastre".
Un portavoz del Ministerio Público dijo a periodistas que los
detenidos fueron remitidos a la Dirección General de Investigación
Criminal, de donde pasarán a los tribunales correspondientes para
que respondan por los delitos que les imputan.
La Unah tiene unos 80.000 estudiantes, de los que en su mayoría
se concentran en Tegucigalpa y el resto en centros regionales en
varias ciudades del país. EFE
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