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Monterrey (México), 6 sep (EFE).- Un menor de 15 años y su padre
murieron en la zona metropolitana de Monterrey, norte de México,
tras recibir varios disparos por parte de militares mexicanos que
hirieron a otras cinco personas, informaron hoy fuentes oficiales.
Los
militares dispararon contra un vehículo en el que iban dos
familias y que al parecer no se detuvo ante el retén militar.
Este
es el segundo suceso de esta naturaleza ocurrido en el
estado de Nuevo León tras el fallecimiento de otro menor, de siete
años, el pasado 31 de julio, que dejó herido a otro niño de tres,
presuntamente por disparos de militares.
En el último suceso, una
mujer superviviente narró cómo las
familias no se percataron de que los militares les habían marcado un
alto y fue cuando comenzaron a recibir disparos.
La testigo
mencionó que miembros de dos familias transitaban
cerca de las 22.00 horas local de anoche (3.00 GMT) por el municipio
de Escobedo, sobre la carretera Nuevo Laredo-Monterrey, desde donde
regresaban a su vivienda después de participar en una fiesta.
Personal
de la Cruz Roja que acudió a atenderles trasladó a los
heridos al Hospital Universitario y al Instituto Mexicano del Seguro
Social (IMSS).
Las víctimas fueron identificadas como Vicente
León Ramírez, de
52 años, y su hijo, Alejandro Gabriel León Castellanos, de 15 años.
Además,
en el municipio de Sabinas, ubicado también en el estado
de Nuevo León, a unos cien kilómetros al norte de Monterrey,
individuos armados lanzaron la madrugada de hoy dos granadas contra
oficinas de la Policía local y provocaron daños materiales.
Los
hechos ocurrieron en las inmediaciones de instalaciones de la
Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) en la
localidad.
Poco antes en Monterrey, alrededor de las 22.00 horas
de anoche
(3.00 GMT) desconocidos arrojaron una granada que estalló en el
pavimento de la avenida Gonzalitos, la vía rápida que pasa frente a
la sede de la Policía Ministerial del estado de Nuevo León.
El
ataque hizo que la avenida fuera cerrada a la circulación por
unos minutos y que personal del Ejército se movilizara para
resguardar las instalaciones de la Agencia Estatal de
Investigaciones (AEI).
Los hechos suceden en un momento en que el
control de Nuevo León
se lo disputan los carteles del Golfo y de Los Zetas, antiguos
aliados, ambos establecidos principalmente en el contiguo estado de
Tamaulipas.
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