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Los Ángeles, 16 ago (EFE).- Con el apoyo de una organización que
defiende los derechos de los inmigrantes, una madre hispana denunció
hoy la muerte de su hijo de 22 años mientras estaba detenido en una
prisión de California.
Según explicó hoy Irma Cruz, madre del joven Óscar Jiménez, tras
la detención de su hijo por la policía de Van Nuys -norte de Los
Ángeles- rogó al abogado de oficio que transmitiera a las
autoridades que el muchacho necesitaba medicación continua.
El joven Jiménez -quien cumpliría 23 años en diciembre- había
sido diagnosticado con psicosis y depresión severa y se encontraba
en tratamiento en el hospital Olive View de Sylmar, cuando fue
condenado a 32 meses de cárcel por violar su libertad condicional,
explicó Irma Cruz a Efe.
"Yo sabía que la vida de mi hijo corría peligro si no continuaba
tomando sus medicinas", señaló la madre, al lamentar la muerte de
Oscar, quien se suicidó en su celda en la cárcel de San Luis Obispo,
la semana pasada.
"En lugar de ponerlo en una institución donde pudieran recibir
ayudar, les encarcelan y no les dan el tratamiento adecuado", afirmó
Gloria Saucedo de Hermandad Mexicana de Panorama City, la
organización que está apoyando a la madre.
"Eso lo vemos como una falta contra la comunidad mentalmente
discapacitada", agregó.
El temor más grande del joven -quien nació en México pero lo
trajeron a EEUU a los dos años de edad- era que, "según le habían
anunciado en el tribunal que le juzgó, iba a salir en dos meses para
deportarlo", señaló Cruz.
"A mí no me daban ninguna información sobre él, porque era mayor
de edad -dijo su madre-, pero él no sabía mucho tampoco. Nunca me
contestó las cartas que le escribí", contó la madre. EFE
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