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Washington, 24 ago (EFE).- Miles de votantes acuden hoy a las
urnas en Arizona, Alaska, Florida, Oklahoma y Vermont, para decidir
el futuro de candidatos demócratas y republicanos frente a los
comicios del próximo 2 de noviembre, entre ellos el senador
republicano John McCain.
Las primarias se presentan como una lucha entre candidatos recién
llegados a la vida política de la nación y los de la "vieja
guardia", como es el caso en las contiendas de Florida, Arizona y
Alaska, que son las que más titulares han acaparado.
En Florida, el legislador demócrata Kendrick Meek -respaldado por
el presidente Barack Obama- tenía prácticamente asegurada la
candidatura para el escaño por el Senado hasta que apareció Jeff
Greene, un magnate del sector inmobiliario que invirtió de su propia
fortuna en esa contienda.
El ganador de las primarias demócratas en Florida disputará el
escaño en noviembre frente al republicano Marco Rubio y el
gobernador Charlie Crist, otrora republicano pero que ahora se
presenta al puesto como independiente.
Mientras, en las primarias republicanas de Florida, el fiscal
general Bill McCollum disputa la candidatura para gobernador frente
a Rick Scott, un ex ejecutivo del sector de salud que, con cerca de
50 millones de dólares de su propio bolsillo, ha saturado las ondas
de radio y televisión.
En Arizona, la contienda que más atención ha atraído es la del
senador McCain, que aspira a una cuarta reelección pero hoy lucha
por su supervivencia política frente al ex congresista J.D.
Hayworth, que convirtió el combate a la inmigración ilegal en eje de
la campaña en ese estado fronterizo.
McCain, defensor de la fallida reforma migratoria de 2007, apoya
la controvertida ley SB1070 que criminaliza a la población
indocumentada en Arizona y ahora insiste únicamente en la seguridad
de las fronteras.
McCain siempre dijo que haría lo que fuese necesario para ganar,
y las cifras así lo demuestran: el senador de Arizona ha gastado 20
millones de dólares para conjurar un avance de Hayworth, en una
contienda marcada de principio a fin por la mordacidad de los
ataques mutuos.
Hayworth ha acusado a McCain de "cínico" en varias ocasiones -la
última vez ha sido el lunes- porque, a su juicio, éste cambia de
posiciones según la conveniencia política.
El portavoz de McCain, Brian Rogers, replicó que Hayworth va a
perder y lo hará "con tan poca dignidad".
En Alaska, el abogado Joe Miller, un candidato anónimo que sin
embargo cuenta con el apoyo político y financiero del movimiento
conservador "Tea Party", amenaza con poner fin a la carrera política
de la veterana senadora republicana, Lisa Murkowski.
Según observadores, el espaldarazo de la ex gobernadora Sarah
Palin a Miller ha sido clave en esa contienda.
En un anuncio telefónico pregrabado y enviado a miles de
votantes, Palin renovó sus acusaciones de que Murkowski no es fiel a
los principios conservadores ya que, desde el Senado, "ha votado con
los demócratas más que cualquier otro republicano que busca la
reelección este año".
Palin ha respaldado a 13 candidatos en varias primarias desde
junio, pero hasta ahora sólo tres han ganado.
En las papeletas de votación en Vermont, en el noreste de EEUU,
cinco demócratas se disputan la candidatura de su partido para el
puesto de gobernador en noviembre.
Los cinco demócratas, todos surgidos de las filas de la política
local, realizaron 60 debates en Vermont, algo sin precedente en ese
estado y en una contienda que la prensa local calificó como
"cordial" y respetuosa.
El ganador se enfrentará al vicegobernador republicano, Brian
Dubie, ya que el actual gobernador, Jim Douglas, anunció en agosto
de 2009 que no buscaría la reelección.
En paralelo, los votantes de Oklahoma escogerán en una segunda
vuelta entre dos candidatos republicanos, Charles Thompson y Daniel
Edmonds, para el escaño del segundo distrito del estado en la Cámara
de Representantes. El ganador se enfrentará al demócrata Dan Boren
en noviembre.
Pese a lo reñido de la contienda, los observadores vaticinan una
pérdida para los "insurgentes" que aspiran a desbancar a candidatos
de la "vieja guardia". EFE
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