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El tiempo que un fármaco permanece circulando en la sangre antes de ser eliminado es esencial para que pueda cumplir su función. Este período se podría incrementar gracias un nuevo sistema diseñado para modificar químicamente a las drogas que se usan actualmente, según un equipo de investigadores de Estados Unidos.
La vida media de un fármaco se define como el tiempo necesario para que la dosis se reduzca a la mitad. El hígado es el principal encargado de metabolizar las drogas, aunque otros tejidos y órganos como el plasma sanguíneo y los pulmones también participan de esta labor. Una vida media suficientemente larga es esencial para que un remedio funcione, pero conocerla también resulta fundamental para poder calcular el modo de aplicación adecuado para cada fármaco. Por ejemplo, si una droga dura poco tiempo en la sangre entonces requerirá dosis más frecuentes. La ayuda de los glóbulos rojos La empresa Amplyx Pharmaceuticals está diseñando un sistema que podría aumentar la vida media de los fármacos, permitiendo de esta manera que provean tratamientos más efectivos. Esto se lograría a través de unas estructuras químicas creadas por ellos mismos para pegarse al fármaco y, al mismo tiempo, a las proteínas de unión FK506 ubicadas en el interior de las células. El mecanismo sería el siguiente: los fármacos con la nueva estructura insertada se ligarían temporalmente a las proteínas de unión FK506 de los glóbulos rojos, un tipo de célula que circula en la sangre con la función de transportar distintos tipos de moléculas. Al permanecer más tiempo ligadas a los glóbulos rojos, las drogas lograrían evadir su eliminación en el hígado, estar más tiempo circulando en sangre e irse liberando poco a poco en otros tejidos del cuerpo. Los primeros objetivos El año pasado, los investigadores crearon una versión con una mayor vida media de los inhibidores de las proteasas. Estos fármacos se usan en el tratamiento del HIV, pero como duran muy poco tiempo en sangre se aplican junto al ritonavir, una droga que frena a las enzimas que destruyen a los inhibidores de las proteasas. Como el ritonavir tiene fuertes efectos adversos, dejar de usarlo en el tratamiento del HIV sería muy beneficioso para la salud de las personas con este mal. Amplyx también está trabajando para crear una nueva versión de los antibióticos llamados carbapenem, que resultan muy caros porque deben administrarse tres o cuatro veces por día. Aunque las expectativas son muy altas, los mismos científicos aclaran que se debe investigar muy a fondo a cada fármaco modificado químicamente para aumentar su vida media, ya que este cambio podría agregarle efectos adversos inesperados(con informaciòn de Neomundo)
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